sábado, 16 de abril de 2011

The Last Song ~ Prologo

Prologo


Un cofre de madera descansaba dentro de aquélla gaveta envuelta en algunas telas suaves. Era pequeño, hecho en madera de olmo, con detalles abstractos tallados, estaba pintado de un hermoso  y brillante color marrón.

Dos manos temblorosas lo abrieron lentamente. Dentro de él se encontraban recuerdos. Fotos, muchas fotos de personas sonriendo en distintas ocasiones; entradas de cine, pequeñas notitas. Entradas a un concierto, el primer concierto. También había lágrimas y risas, de momentos de tristeza pero, los momentos de alegría sin duda eran más. También se encontraba felicidad y amor. Mucho amor.

Aquélla caja delicadamente tallada también guardaba algunas hojas de papel, todas dobladas a la mitad. Aquéllas manos, las mismas que abrieron el pequeño baúl antes, tomaron las hojas delicadamente y las desdoblaron. ‘Cántala para mí’ se leía en la parte superior de una de ellas. Esa pequeña frase era seguida de letras y notas de una canción. Letras desoladas y heridas pero, felices y llenas de amor.

Aquellos finos dedos bailaban sobre cada tecla, dejando la melodía viajar a través del viento, llenando el ambiente de melancolía antes de que una voz temblorosa comenzara a cantar el primer verso. La primera lágrima cayó.

Por cada segundo, como una película, memorias se reproducían. Memorias, tristes memorias. Recuerdos, bellos recuerdos.

Y el peso en el pecho se hacía más grande, casi imposible de cargar.

Cada nota se convertía en un recuerdo, hermoso, valioso e importante pero efímero, porque desaparecía en el viento. Cada palabra era convertida en un nuevo sentimiento; fuerte pero aún quebradizo que se quedaría marcado en el corazón, en el alma y en lo más profundo de la conciencia para siempre.

Cuatro voces se escuchaban en aquél lugar. Cuatro voces roncas y frágiles. Cuatro voces llenas de dolor, las mismas que se ahogaban en un respiro y, se atoraban en la garganta. Cuatro voces se oían claramente, pero, otra voz, una feliz y agradecida, una voz  suave como la brisa de la primavera y, calmada como el mar de invierno, cálida como el sol de verano y nostálgica como el paso del otoño, una voz amable y gentil también lograba ser percibida. Era escuchada dentro, no podía ser distinguida por el oído humano pero, era clara como la luna para el corazón.

-Adiós…- la última palabra dejó aquellos desgastados labios con pesadez. La última nota ofrecida por aquél piano blanco murió en el sonido de una canción silenciosa, La Última Canción.



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Espero que esto les agrade como un prologo. Me esforcé mucho puesto que nunca había hecho uno ^^ 
Quisiera pedirles que me comentaran qué les pareció. Me sería de mucha ayuda para mejorar (:




2 comentarios:

Administrador HanGeng dijo...

que hermoso!!!

Weenhallo dijo...

*0* me encanta!! es tan... esclarecedor... es decir, transmite un monton de sentimientos. Lo has hecho genial para ser el primero >3<

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And as the last petal falls, the wounded flower dies~