domingo, 10 de junio de 2012

The Last Song: Capítulo VI


 VI 


ebrio


No te vi llegar, me tomaste por sorpresa
y robaste mi corazón antes que pudiera decir que no.
  -Speechless, The Veronicas


La tarde de ese lunes, los chicos tuvieron la oportunidad de quedarse en casa pues luego de la escuela y un ensayo que duró dos horas, el resto del día lo tenían libre gracias a que el manager logró sacarles algunas horas para que pudieran descansar. El hombre a pesar de ser estricto cuando de trabajo se trataba, se preocupaba demasiado por la salud de sus represtandos. Lo cierto era que cualquier otro joven de su edad aprovecharía la ocasión y saldría de fiesta, a discotecas o a algún otro lugar similar a divertirse pero, ellos sólo querían quedarse en casa y pasar un rato de tranquilidad.

Lo que no querían admitir era que aunque ese fue un día cansado y un poco más atareado de lo normal, el regresar a un aula había sido en parte divertido. Además, siendo artistas, ellos ya habían lidiado con masas de fans mucho más grandes que la de su liceo. Pero, jamás le dirían al manager lo agradable que fue el haber entrado a un salón de clases y sentirse un poco, sólo un poco, como adolescentes normales.

 A lo que el reloj marcaba las 3:48 p.m., todos estaban reunidos en la estancia, Yoochun y Changmin sentados en el suelo mientras competían en una 'mortal' pelea de videojuegos mientras que Junsu les gritaba lo estúpidos que eran por no hacer los movimientos que él les ordenaba. Él era el genio de los videojuegos entre los cinco lo cual implicaba que todos debían obedecerlo -o eso creía él. Jaejoong estaba recostado en el sofá con su cabeza sobre las piernas de Junsu, observando la pantalla del tv sin poner atención a las imagenes ahí mostradas. Yunho sólo escuchaba música en su iPod y por supuesto, miraba de tanto a tanto al joven que sin darse cuenta, sostenía su corazón en sus propias manos. Siendo honesto, por algún motivo, el muchacho le preocupaba, sobretodo después de lo que sucedió esa mañana. Yunho estaba comenzando a pensar que Jaejoong se esforzaba más de lo que debía por lo que él, como líder, tenía el trabajo procurar que tomara descansos más a menudo. Cuando estaba a punto de hablarle sobre dicha preocupación e informarle que, tenía prohibido ensayos de más de dos horas al día, el teléfono celular del mayor comenzó a sonar, el mismo fue atendido de inmediato. Yunho, disimuladamente, bajó el volumen de su música. A pesar que sabía que no era correcto, no podía evitar querer saber quién llamaba a Jae y para qué.

Ese sentimiento comenzó a nacer en él pocos meses atrás, en la sesión de fotos para una revista. Jaejoong era demasiado ciego para darse cuenta que, el fotografo contratado, era gay y estaba intentando conquistarlo.
Ese día, las estilistas le habían dejado el cabello liso y cayendo hasta sus hombros. Usaba ropa blanca y un poco de delineador que hacía que sus ojos lucieran mucho más grandes, era como una muñeca hecha de porcelana -Yunho no se cansaba de repetirlo en su mente.

Cuando llegó su turno, el fotografo no paraba de adularlo. Lo cual, no era absolutamente agradable para su amigo.

-¡Vaya, qué elegancia!


Yunho rodó sus ojos.


-¡Eres la persona más hermosa que haya visto!


La esquina del labio superior de Yunho se levantó en desagrado.


-¡Oh, vaya, mira esos brazos!


Yunho abrió los ojos como dos platos al notar la expresión lujuriosa en la cara del mayor.


Cuando las fotos culminaron, Jaejoong se acercó a la mesa de bocadillos. El hombre le siguió, bajo la severa mirada del líder.


-Hiciste un gran trabajo hoy. -dijo el fotografo, tomando un poco de sashimi desde el mismo platillo que Jaejoong, con la intención de que sus manos chocaran.


-Gracias. -Jaejoong sonrió, tapando su boca con su mano.


-Y bien, ¿harás algo esta noche? -para cuando el tipo dijo esto, Yunho ya se había acercado lo suficiente para poder oírlo. Luego vio como el hombre colocaba su mano en la espalda de Jae -su Jae- y bajaba peligrosamente por su torso, su cintura hasta su trasero. Jaejoong se vio algo desconcertado pero ni siquiera tuvo tiempo de responder ya que, Yunho cortó la conversación de inmediato.


-De hecho, sí. Señor Hwang. -Yunho, literalmente, bofeteó la mano. - El chico tiene que terminar de ensayar. Ahora, si nos disculpa, nos marchamos. -Yunho tomó la mano de Jaejoong y lo arrastró hasta afuera de la locación. Todo en segundos, tan rápido que Jae no tuvo tiempo ni de registrar lo que sucedía.

Yunho no tenía idea de qué había entrado en él ese día pero, la simple idea de que alguien mirara con sentimientos lujuriosos o románticos a Jaejoong, hacía que la sangre le hirviera. Ese día se dio cuenta que, había personas allá afuera que podían sentirse interesados en ganar el corazón de su amigo. Personas que de hecho, podían ganarse el corazón de su amigo. Y quitarselo.

Quizá, el término correcto para definir sus sentimientos extraños era celos.


-Hey, ¿qué tal, hyung?- saludó la voz del otro lado de la línea, quién le llamaba era uno de sus amigos más cercanos, Kim Hyunjoong, un joven alegre que había conocido gracias a un ex-compañero de la Academia de la SM. Hyunjoong era un apuesto chico de 21 años de edad y que también formaba parte de un quinteto de música pop.- ¡Recuerda que esta noche iremos a tomar algo!-decía emocionado y Jaejoong se regañó mentalmente porque había olvidado la invitación de su amigo. Durante casi 10 meses, ese era el único día que ambos tenían disponible para salir y disfrutar un tiempo de calidad juntos.
-Oh, oh, ¡sí! ¡Por supuesto! -exclamó Jaejoong un tanto nervioso, tratando de recordar si tenía otro compromiso esa noche.
-No lo olvidaste de nuevo, ¿O sí?
-¡Claro que no!



Jaejoong lucía radiante, fue lo primero que pensó Yunho al verlo entrar a la sala. El chico llevaba el sweater tejido color vinotinto que le hacía lucir un poco muy inocente y que nunca fallaba en despertar el instinto sobreprotector del líder. Luego de mirarlo fijamente por algunos segundos, quitó abruptamente sus ojos de él y caminó hacia la ventana. Mirando a través de ella, sentía que la vista de aquella agetreada ciudad sólo aunmentaba la pesadez en su corazón. O quizás, sólo era ese sentimiento de impotencia por saber que él se iba. Que se iba con alguien más. Que saldría al mundo sin él, y estaría fuera de su vista, fuera de su alcance.

-Ya me voy, -el mayor anunció mientras sacaba sus llaves de su bolso y se aseguraba de que no olvidaba nada.
-¡Diviertete, hyung! -gritó Junsu desde uno de los dos cuartos de trabajo donde se suponía que debía encontrarse ''creando una obra maestra" pero, lo cierto era que estaba jugando un juego en línea llamado Counter Strike, en el computador de Changmin.
-Saluda a Hyunjoong de mi parte. -pidió el  menor del grupo.
-Lo haré. -Jaejoong sonrió, luego volteó hacia el líder al notar que este no hacía movimiento alguno para despedirse, -Yunho-ah, ya me iré.

Yoochun era una persona observadora. Cada pista que fue recolectando hacía que su teoría cobrara más y más sentido. Cada pieza del rompecabezas iba encajando perfectamente en su lugar y la imagen estaba casi completamente clara.

Las miradas, las risas, las palabras que parecían ser pensadas una y otra vez, la preferencia- todo, todo apuntaba a una sola dirección; Yunho y Jaejoong estaban locamente enamorados el uno del otro. Yoochun rio maliciosamente mirando a sus dos hyungs. Sus tontos hyungs.

Lo notaba en sus miradas.

Los ojos Jaejoong expresaban una extraña clase de cariño al posarse en Yunho. Quizá era la manera en la que esas dos perlas de él se convertían en pequeños arcos, la forma en la que su cabeza se inclinaba tiernamente hacia un lado  y como sin darse cuenta, sus labios formaban una pequeña sonrisa cada que miraba a Yunho hablar, bailar, dormir, oh, y ni hablar de esa incomparable alegría que emanaba de su rostro cuando este comía los platillos que preparaba.
Mientras que de los de Yunho brotaba algo que Yoochun sólo reconocía como sobreprotección. Era cierto que como líder, cuidaba de todos los miembros pero, sería una grande y gorda mentira decir que cuidaba a todos por igual puesto que no era secreto para nadie que la mayor parte de su preocupaciones se dirigían al mayor.

Fue ese extraño brillo que sus ojos cobraban al mirarse mutuamente, y que él no lograba encontrar cuando de otra persona se trataba, la primera pista para Yoochun.

Las risas fueron su segunda huella. Por supuesto que todos los miembros adoraban estar juntos y, la diversión era por demás sobrecogedora cuando se juntaban pero otra vez,  había algo diferente entre Yunho y Jae. Yoochun a veces sentía que esos dos tenían su propio mundo, uno donde sólo ellos dos existían. Y vivían rodeados de magia, porque cada vez que entraban en él, no sentían nada más que felicidad.

Como una vez, hacía 1 mes  para ser exacto, cuando llegaron a Japón y su recibimiento no fue tan grato. El segundo día por la noche, Jaejoong encendió su laptop y quiso buscar en la web alguna noticia que hablara sobre ellos. Halló un artículo perteneciente a una revista japonesa y cuyo encabezado leía; "Coreanos llegan a Japón; sólo caras bonitas sin talento alguno". Y eso era sólo el encabezado; el artículo en sí se enfocó completamente en describir y magnificar sus defectos, sobretodo los del mayor, "es arrogante y no sabe cantar", Jaejoong desconfió de nuevo de sí mismo y, quiso rendirse. A penas era el principio de su carrera y a decir verdad, estaban acostumbrados a la buena crítica que recibían en su natal Corea. Yoochun recordó como esa noche iban a comer en un lugar de comida rápida ya que estaban en un país diferente y no los reconocerían en la calle pero, el mayor no quería ni siquiera salir de su cama.

-¡Hyung! ¡Sal de ahí! Sabes cómo son estas revistas, siempre buscarán un lado negativo de los artistas.
-Yoochun-ah, de verdad quiero dormir.
-¡ Si vas, ordenaremos ésta vez lo que tú decidas! –Junsu intentó sobornarlo pero, él sabía en el fondo que algo tan vago como eso no funcionaría.
-Si no sales,no dejaré de golpearte nunca, nunca.-le amenazó Changmin, haciendo enfásis en el segundo 'nunca' mientras que, Yoochun y Junsu jalaban la sábana que estaba usando Jaejoong para cubrirse.
-¡¿Pueden dejarme en paz?!- Jaejoong alzó la voz, irritado. Él nunca les gritaba a sus dongsaeng, pero, en esos momentos se sentía frustrado. Necesitaba estar solo. Los tres chicos se miraron entre sí un poco sorprendidos y finalmente decidieron hacerle caso. Cuando salieron de la habitación, Jaejoong se arrepintió inmediatamente de haberlos tratado de esa forma cuando sus intenciones eran totalmente buenas pero, no hizo movimiento alguno para disculparse. Sólo se llevó la cobija hasta su cabeza, cubriendo su rostro.




-Jaejoongie.- un rato más tarde, la puerta de la habitación se abrió despacio, dejando ver la figura de un joven hombre. Jaejoong no se molestó ni en mover un solo muscúlo para averiguar quién era, él reconocía la voz.- Jaejoongie, Jaejoongie.
-No saldré de acá, Yunho. Déjame tranquilo y ve con ellos.
  -Vaya que eres un altanero. –Yunho dijo poniendo boca de abadejo mientras se iba acercando a la cama.- Ellos ya se fueron. Yo vine a descansar, no a rogarte que salgas. -Yunho se acostó  deliberadamente al lado de Jaejoong, empujándolo para hacerse espacio para sí mismo. Jaejoong se sintió irritado de tal acción pero, no protestó. No tenía energía para hacerlo.
Al pasar un rato, cuando a Jaejoong ya se le comenzaba a hacer extraño lo callado que estaba el intruso en su cama, éste, de la nada, comenzó a hacerle cosquillas. Al principio Jae le ordenó detenerse pero, luego no pudo evitar comenzar a reírse a carcajadas por lo que sus ordenes se convirtieron en un intento fallido de seriedad. Entonces, Yunho se detuvo y salió corriendo por la habitación luego de gritar, "¡atrápame sí puedes!".
Jaejoong comenzó a perseguirlo, lanzando almohadas y todo lo que a llegara al alcance de sus manos para hacerle caer. Al estar cerca de atraparlo, Yunho  se agachó dramáticamente, quejándose de que le dolía 'algo', muy pero muy fuerte, en su pecho. Jaejoong se asustó y al estar a su lado, le preguntó desesperado qué le ocurría. Yunho estaba mintiendo. Aprovechando que el otro había bajado la guardia, lo cargó para luego lanzarlo a la cama. Después, él mismo se lanzó encima de su amigo para comenzar a hacerle más cosquillas.


-Jae, no quiero que vuelvas a dudar de ti.-le dijo suavemente al detener su juego. Mientras notaba cómo la respiración del chico se iba normalizando, retiró algunos mechones de pelo que caían sobre sus ojos.-Esas personas no pueden ver lo que tú eres.
-Ellos tienen razón, no sirvo para esto. -Jaejoong volteó la mirada, sentía demasiada vergüenza de si mismo para poder mirar a Yunho a la cara.-Todos me lo dijeron, ¡no se cómo pude creer que podría ser cantante!
-¡Nunca vuelvas a decir tal idiotez! Tú eres la persona más dulce y, tu voz vale oro.
-Quizás estés hablando de Junsu.
-No. Para los demás podrá ser Junsu, pero para mi, eres tú.
-Yunho...
-Tú, escúcha bien, tú eres mi cantante favorito. Amo tu voz más que a cualquier otra. Para mí, no hay una voz más hermosa que la tuya.
-¿Ni siquiera la de Lionel Richie?-Jaejoong preguntó timidamente, sabiendo que aquel cantautor era el ídolo de su amigo. Sintiéndose feliz de escuchar aquellas palabras.
-Ni siquiera la de Lionel Richie. -entonces, Yunho sonrió, dejando un pequeño beso sobre la frente de su amigo.


Ese día, Yoochun había olvidado su celular por lo que al regresar a buscarlo, presenció el momento en el que la confianza de Jaejoong fue restaurada. En ese momento, es que comenzó a mirar todo desde una perspectiva diferente.


Para cualquiera que observara la situación desde afuera, su comportamiento frente a las cámaras era falso, eran sólo órdenes de la empresa para ganar popularidad pero, él sabía muy bien que eso no era cierto, la SM no les pedía tal cosa.

Cada situación que las fans consideraban 'real' era tan verdadera como ellas lo clamaban.

Pero Yoochun pensaba que sus amigos eran totalmente idiotas y ciegos por no darse cuenta que ambos morían por el mismo mal. A veces, incluso, quería darles una 'mano' y les lanzaba pequeñas pistas pero, al mismo tiempo deseaba que ellos mismos se la idearan y descubrieran sus mutuos sentimientos.

-Ten mucho cuidado. - Pidió Yunho a Jae, con la mirada, Yoochun podría jurar que, este le rogaba que se quedara. Que no fuera a donde él no lo pudiera ver, que no estuviera con personas que él no confiaba. Que permaneciera a su lado, no sólo esa noche sino, siempre.


Finalmente el mayor se fue y el apartamento quedó en total silencio.




Jaejoong había salido ya hacía mucho tiempo. En el apartamento, todos, a excepción de Yunho, estaban dormidos ya que era más de medianoche y en pocas horas tenían escuela y una firma de autográfos agendada.

Yunho no podía dormir sabiendo que Jaejoong no estaba en casa. Miles de pensamientos plagaban su mente, '¿Estará bien? ¿Qué tal si tiene un accidente? ¿Con quién está? ¿Estará con una chica?' Luego de dar vuelvas en su cama por una hora y media, decidió darse por vencido e ir a la estancia a esperar por él, ahí se acostó en el sofá mirando al techo fijamente.

-Qué tonto soy.- mientras que los minutos iban pasando, su corazón recordaba. -¿Cuánto he cambiado últimamente?- Él no sabía. Lo único que tenía por seguro era que ya había cambiado y no había vuelta atrás.

Jaejoong era un chico especial, era tan diferente. Desde las notitas que dejaba en la nevera para cada miembro todas las mañanas, hasta la manera en la que organizaba su ropa interior dependiendo de su color y, cada color en orden alfabético. Desde la forma que lloraba cuando veían películas con finales trágicos pero aún así declaraba, 'me entró algo en el ojo', hasta su melodiosa risa cuando leía los chistes escritos detrás del viejo almanaque que llevaba ya dos años y medio guindado en la pared.

Yunho comenzó a recordar todos esos pequeños momentos que le cautivaron. Uno a uno, detalle por detalle.

Jaejoong era tan irreal.

Como la noche de su debut. Luego de salir del recinto, eran más de las 1 a.m., cuando de la nada, comenzaron a caer pequeños puntos blancos desde el cielo. Ellos aún iban en su van por lo que, Jaejoong, al notar que acababa de comenzar a nevar, limpió la empañada ventana con la manga de su chamarra para poder mirar cómo el escenario lentamente se pintaba de blanco. Al detenerse el vehículo, el mayor, tan cansado como estaba, se apresuró en salir y correr en el manto níveo frente a sus ojos. Inclinó su cuello hacia atrás al mismo tiempo que abría sus palmas para atrapar copos de nieve en ellas. Miró hacia el cielo y en un murmullo dijo, -Gracias-. La felicidad de que su sueño se comenzara a hacer realidad, con cuatro personas que ya había llegado a amar como a su vida, simplemente no le cabía en el pecho.

Yunho, por un momento, quedó sin aliento. Por una fracción de segundo, el mundo se quedó en total silencio, todo a su alrededor desapareció. A excepción de Jaejoong. Parecía irreal. Ese joven de belleza única, cuya luz opacaba la de la misma Luna, entre un mar blanco, mirando con ojos brillantes hacia el cielo -wow. Era casi étereo.

El mayor volteó y notó como el chico lo miraba, -¡Hey! ¿No te parece hermoso, Yunho-ah? -le preguntó, refiriéndose al regalo que el cielo les enviaba en la misma noche de su debut.
-S-sí, lo más hermoso que haya visto.-contestó sinceramente, el otro sólo sonrió. Lo que Jae no sabía era que, Yunho no se refería a lo mismo que él.


Jaejoong era incluso tan volátil a veces. Yunho sonrió con una lágrima amenazándo con caer mientras miraba la imagen que era el fondo de pantalla de su teléfono; una foto donde aparecía Jaejoong con restos de pastel por todo su rostro y cabello.

Ese día habían estado celebrando el cumpleaños de Jaejoong, Yunho y Changmin en una heladería de Japón. No había muchas personas, sólo una parte del staff, algunos artistas de su misma compañía y el manager. Luego de cantar 'cumpleaños feliz', como casi siempre sucedía, nadie había comido pastel sino que, comenzaron a echársela  entre todos.
El que inició fue Yoochun, agarrando una gran bola de panqué en su mano y restregándola toda en la cabeza de Changmin, este, en son de venganza, agarró por su parte una gran cantidad de crema pastelera y quiso écharsela a Yoochun pero, este fue más rápido y lo logró esquivar así que el dulce lo recibió una de las estilistas. Para su mala fortuna, el novio de la chica se encontraba presente así que, enojado por tal falta de respeto hacia su novia, lanzó una gran cantidad de nevadura, sin poner mucho cuidado en notar a quién le caería. Y en un abrir y cerrar de ojos, la tranquila celebración se había convertido en una guerra de dulces.

-¡Ya basta!-gritó Jaejoong a los otros muchachos, muy enojado. Acto seguido, se fue de la sala dando pisadas fuertes hasta el baño. El chico lanzaba humo por sus fosas nasales. Yunho lo  siguió.-¡Estoy molesto!¡No fue gracioso!
-Ven, Joongie, no te pongas así.-pidió mientras le alcanzaba una toalla.
-¡No pueden tomarse nada en serio! ¡Ahora, mira este desastre que tengo en el cabello!
-Son sólo niños atrapados en cuerpos de adultos, no les exijamos mucho.
-No es gracioso, Yunho-ah.
-Nunca dije que lo fuera.
-Eres increíble, Yunho-ah. -Jaejoong frunció el ceño mientras trataba de sacar lo que parecía ser un pedazo de fresa enredada entre sus cabellos.
-¡Aigo(6)! ¿Mi Jaejoongie está enojado? -Yunho preguntó con lo que él creía que era una voz 'linda e infantil'. Jaejoong, al notar el puchero en la cara de su amigo, luchó para no perder su postura seria pero, al final, su risa, aquella que Yunho amaba tanto, llenó la habitación.
-Me pregunto porqué nunca puedo ganar contra ti, Yunho-ah.-Jaejoong suspiró y Yunho sonrió.
-Es porque te conozco demasiado bien, Jae-ah.


Yunho estaba al borde de rendirse frente a las lágrimas cuando escuchó la puerta principal abrirse. Había llegado, Yunho pudo respirar de nuevo. Inmediatamente se levantó y caminó por el pasillo hasta llegar a la puerta. Jae estaba ahí y estaba ebrio, demasiado para ser Jaejoong. El chico no podía ni siquiera insertar la llave en el agujero.

-Jaejoong-ah,-Yunho llamó a su nombre y este, algo impresionado, dejó caer la llave al piso-, ¿por qué llegas a ésta hora? ¡Son las 2:15 a.m! ¡Hoy debemos ir a la escuela!
-¡Ah! -exclamó llevando una mano a la cabeza-, no me grites... mi cabeza explotará y tú, ¡deberás pegarla en su lugar!
-Jae-ah, tomaste demasiado.-el enojo de Yunho fue inmediatamente reemplazado por preocupación al notar el estado en el que había llegado el mayor. Éste agarró la llave del piso y cerró la puerta él mismo.-Ven a darte un baño.
-Aish, ¡eres tan molesto, Yunho-ah! ¡Siempre diciéndome qué hacer!-dijo Jaejoong mientras Yunho lo guiaba al baño- ¡Siempre diciéndome lo que es mejor para mí!
-Sí, sí.-Yunho ya ni siquiera podía sentirse enojado con Jae por haber estado fuera hasta tan tarde, porque él lo conocía muy bien como para saber que algo lo había estado molestando, de otra forma, no habría tomado hasta ese punto.
-Siempre me tratas con tanta amabilidad, ¡eres tan molesto, Yunho-ah!-Yunho preparaba el agua en la tina, entonces caminó hacia el otro para ayudarle a quitar la chamarra, su camisa y pantalón.- ¡Eres tan... molesto! - a pesar de que Jaejoong parecía decir simples palabras sin sentido, él prestaba atención a cada una de ellas. - Eres tan rígido y estricto con los otros tres pero tan delicado cuando se trata de mí. Cuidas tanto de mí... ¡Te odio por eso, Yunho-ah!
-Perdón por hacer mi trabajo como el líder.-ahora, Yunho le ayudó a entrar a la bañera, con mucho cuidado de que pudiera resbalar. Debía admitirlo, tal declaración por parte de Jaejoong hizo que su corazón se hiciera trozos. Aún si sabía que en el fondo no era cierto, el oír palabras tan duras dirigidas hacia su persona viniendo de la boca de Jaejoong -oh, millones de agujas clavándose en su corazón era poco para expresar su dolor.
-¡Y es justo eso lo que más odio de ti! ¡Eres tan amable, tan apacible y cariñoso conmigo que me haces pensar mal!
-Okay, okay, lo siento. Por favor, no te muevas o el champoo entrará en tus ojos.
-Me haces pensar que podrías estarte sintiendo de la misma forma que yo. Pero sólo estás 'haciendo tu trabajo como el líder'. Te odio, Yunho-ah, pero te amo demasiado.
Yunho paró en seco. Estuvo apunto de ahogarse con su propia saliva, ¿Acaso escuchó bien? ¿Jaejoong estaba diciendo que lo amaba? ¿Era eso posible? Sus ojos se abrieron de par en par mientras frotaba la espalda del otro con jabón.
-¡Te amo, Yunho-ah! Más que a nada y más que a nadie. Y tú, como el líder, no hay nada que puedas haces al respecto. - ¿Eran esas lágrimas? Yunho no podía decirlo, pero sin duda algo mojado rodó por todo su rostro. Y sintió que su corazón volaba.

Talvez, estaba analizando las cosas desde el punto de vista errado.

Entonces, mirando cómo Jaejoong se había quedado dormido en la losa de la bañera, se permitió a sí mismo, por primera vez en mucho tiempo, romper en llanto. Pero, también era la primera vez en mucho tiempo que lloraba de felicidad.

Capítulo 6/fin
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Bueno, aquí es donde empiezan mis disculpas. Han pasado alrededor de 8 meses desde que actualicé por última vez T___T *se inclina* 
Empecé la universidad :D voy por el segundo semestre de Educación en Idiomas Modernos pero noo~ no es que no haya tenido tiempo porque tengo de sobra a decir verdad ._. , lo que sucede es que cuando llegaba a casa, me sentía desganada y cuando escribía, era poco y bastante ergh? vacío.. entonces, pasé meses escribiendo de a poco.. hasta que hace unos dos meses tuve este cap listo y hoy me siento segura de subirlo.
Ah ´~ por favor, si alguien sigue leyendo este fic ToT esperenme hasta julio o principios de agosto que salgo de vacaciones! 
Si aún están acá después que he sido tan irresponsable, gracias ;;_ ;;


Por cieeerto~~~a alguien por acá le gusta Kuroshitsuji *o* ?